domingo, 28 de octubre de 2012

San Cipriano sobre el primado del Papa


San Cipriano de Cartago, año 253:

Sin embargo, para manifestar la unidad estableció una cátedra, y con su autoridad dispuso que el origen de esta unidad empezase por uno. Cierto que lo mismo eran los demás Apóstoles que Pedro, adornados con la misma participación de honor y potestad, pero el principio dimana de la unidad. A Pedro se le da el primado, para que se manifieste que es una la Iglesia de Cristo.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Constituciones del Concilio Vaticano II

Con la intensión de seguir difundiendo y profundizando el conocimiento de nuestra fe en este año de la fe promulgado por el Santo Padre, pongo a continuación los links a la página de la Santa Sede en donde están las Constituciones del Concilio Vaticano II. 



 




Catecismo de la Iglesia Católica


En virtud de lo pedido por el Santo Padre para el año de la fe, pongo a continuación los links a la página de la Santa Sede en donde está el Catecismo de la Iglesia Católica y su compendio, con la intensión de seguir difundiendo y profundizando el conocimiento de nuestra fe. 






Apóstol Totus Tuus, el Blog de un nuevo amigo

Les presento el Blog de un nuevo Cyber-Amigo, amigo de mis amigos, bloguero, católico. Éste es su Blog. Vale la pena visitarlo.

http://apostol-totustuus.blogspot.com.ar/

viernes, 19 de octubre de 2012

Un ejemplo de lo que debería ser un político: Elpidio Gonzalez


Una efeméride interesante para pensar la realidad argentina de hoy:

Un hombre olvidado, quizás, porque es un espejo en el cual muy pocos -o acaso nadie en la política argentina de hoy- pueda mirarse... ELPIDIO GONZALEZ

EL ORIGEN DE LAS JUBILACIONES DE PRIVILEGIO

He aquí la historia:
Después de haber trabajado en política toda su vida y de haber ejercido varios cargos públicos, entre ellos Vicepresidente en la presidencia de Alvear, se retiró de la política y nadie supo más de él.
Cierto tiempo después un diputado en funciones lo vio en las recovas de Once, con una valija, vendiendo betunes, pomadas y cosas afines, por lo que se dijo: “no puede ser que alguien que ha dado tanto por la Patria viva en estas condiciones”. Presentó en el Congreso una Ley que permitiera darle al viejo político una vejez decente y así fue aprobada la primera Jubilación de Privilegio.
Pero he aquí lo más sabroso de esta historia: Cuando le fueron a dar la noticia al viejo caudillo, éste la rechazó diciendo: “que mientras tuviera dos manos para trabajar, no necesitaba limosnas”.
Una anécdota en un tranvía Cierto domingo de un frío invierno, al mediodía, un anciano, pesándole más los años que el maletín de gastado cuero cargado de betún y anilinas Colibrí para los zapatos con que se ganaba la vida, vistiendo un traje gris, pobre y limpio y la barba, larga pero cuidada, subió a un tranvía.
Después de sacar el boleto se sentó al lado de un señor que venía leyendo un libro.
-“Cantos de vida y esperanza”, un buen libro de Rubén Darío. -le dijo el anciano al pasajero lector, y luego se enfrascó en sus cosas sin prestarle más atención.
El anciano contaba ahora, algunas monedas que había obtenido de la venta del día..
-Y sí, es él, -pensó el lector; ese al que ahora se le caía una moneda de un peso y se levantaba cansinamente a recogerla. Era él, el mismo que decían que vivía en un cuarto de la calle Cerrito que se venía abajo; el mismo que había rechazado una pensión que le correspondía; el amigo de Yrigoyen; el vicepresidente de Alvear... el que tampoco aceptó una casa que el gobierno quiso darle para que viviera como merecía. Sí, era Elpidio Gonzalez.
El viejo político, con la moneda recuperada en su mano, jadeó un poco. Se había agitado al agacharse a recogerla. Y, como justificándose, dijo a su vecino al sentarse nuevamente junto a él:
-Si no la uso para limosna, la usaré para comer.
Y en la siguiente parada se alejó hacia la puerta trasera, como un espectro, para irse. - ¡Oiga, señor González! -le dijo el viajero-, sírvase guardar el libro que le agrada con usted.
Sería un honor para mí que lo aceptara.
El anciano le miró agradecido y, cerrando los ojos, le dijo con convicción y humildad:
-Un funcionario, aunque ya no lo sea, no acepta regalos, hijo. Y, además, recuerdo bien a Darío, mejor que a los precios de las pomadas:
“...y muy siglo diez y ocho, y muy antiguo, y muy moderno; audaz, cosmopolita; con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo, y una sed de ilusiones infinita… ”
Después de recitar su estrofa, tras la parada, el anciano bajó del tranvía y se perdió en la historia, con toda la riqueza de su pobreza- guardada en un maletín viejo, lleno de pomadas, y de unas pocas monedas escurridizas.
Un hombre olvidado, quizás, porque es un espejo en el cual muy pocos -o acaso nadie en la política argentina de hoy- pueda mirarse... ELPIDIO GONZALEZ
Lo recordamos, rechazó toda pensión del estado que le correspondiera y había sido: diputado nacional, ministro de Guerra, jefe de Policía, vicepresidente de la República, ministro del Interior y, finalmente, preso político durante dos años, tras el derrocamiento del gobierno democrático de Yrigoyen, que integraba.
“ Su paso por los altos cargos públicos no había significado para él un enriquecimiento material. Pobre, muy pobre, hizo frente al violento cambio de la fortuna con estoica simplicidad ”.
La Nación ( Octubre, 1951)

Fallecimiento
A principios de 1951 fue operado, estuvo internado seis meses porque no tenía hogar ni quién se encargará de atenderlo, el 18 de octubre de ese año a las 4:25 falleció acompañado por su ahijado Tito Anchieri, Orozco, Carlos Borzani e Ismael Viñas. Dejo aclarado en su testamento como debiá ser sepultado:
"ser enterrado con toda modestia, como corresponde a mi carácter de católico, como hijo del seráfico padre San Francisco, a cuya tercera orden pertenezco, suplico con amor de Dios la limosna del hábito franciscano como mortaja y la plegaria de todos mis hermanos en perdón de mis pecados y en sufragio de mi alma".

Nota personal: Si alguien quiere saber por qué estamos como estamos, compare a este vicepresidente con el actual y ahí encontrará la respuesta.

viernes, 5 de octubre de 2012

The Confession - Web Serie (Cap. 1)

"The Confession" es una webserie creada y protagonizada por Kiefer Sutherland que, más allá de ser una miniserie de suspenso, tiene diálogos muy interesantes en el transcurso de la confesión (tanto en los aspectos teológicos del sacramento como en el aspecto moral). Acompaña magistralmente, en el papel del sacerdote, el actor John Hurt.
La miniserie consta de 10 capítulos de entre 6 y 7 minutos.

La historia comienza en la víspera de Navidad, cuando el protagonista entra en una iglesia a confesar sus pecados a un sacerdote a través de una serie de flashbacks que van revelando lo que ha hecho. La trama lleva al público al dramático final donde las posibilidades del hombre en la redención final penden de un hilo. Aunque al principio el Asesino parece ser una máquina de matar con sangre fría y elSacerdote el árbitro final del bien, a medida que la historia se va desarrollando se hace cada vez más evidente que los dos personajes se asemejan bastante y no son lo que parecen.

video



The Confession - Web Serie (Cap. 2 y 3)


video

video


The Confession - Web Serie (Cap. 4 y 5)


video

video


The Confession - Web Serie (Cap. 6 y 7)


video

video


The Confession - Web Serie (Cap. 8, 9 y 10)


video

video

video