domingo, 25 de marzo de 2012

Si dejamos que el amor de Cristo cambie nuestro corazón, entonces nosotros podremos cambiar el mundo



(InfoCatólica) El Papa Benedicto XVI dirigió unas palabras a los niños de México desde la Plaza de la Paz de la ciudad de Guanajuato. Ante miles de personas que desde tempranas horas del día se apostaron en el lugar, el Pontífice aseguró que es posible cambiar el mundo e hizo un llamado a la familia, la escuela, la Iglesia y la sociedad a trabajar para que puedan «recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones». A los chavales les dijo: «Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos. Cuentan con la ayuda de Cristo y de su Iglesia para llevar un estilo de vida cristiano».

Texto completo del mensaje que ofreció el Papa a los más pequeños:

Queridos niños:

Estoy contento de poderlos encontrar y ver sus rostros alegres llenando esta bella plaza. Ustedes ocupan un lugar muy importante en el corazón del Papa. Y en estos momentos quisiera que esto lo supieran todos los niños de México, particularmente los que soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia o el hambre, que en estos meses, a causa de la sequía, se ha dejado sentir fuertemente en algunas regiones. Gracias por este encuentro de fe, por la presencia festiva y el regocijo que han expresado con los cantos. Hoy estamos llenos de júbilo, y eso es importante. Dios quiere que seamos siempre felices. Él nos conoce y nos ama. Si dejamos que el amor de Cristo cambie nuestro corazón, entonces nosotros podremos cambiar el mundo. Ese es el secreto de la auténtica felicidad.

Este lugar en el que nos hallamos tiene un nombre que expresa el anhelo presente en el corazón de todos los pueblos: «la paz», un don que proviene de lo alto. «La paz esté con ustedes» (Jn 20,21). Son las palabras del Señor resucitado. Las oímos en cada Misa, y hoy resuenan de nuevo aquí, con la esperanza de que cada uno se transforme en sembrador y mensajero de esa paz por la que Cristo entregó su vida.

El discípulo de Jesús no responde al mal con el mal, sino que es siempre instrumento del bien, heraldo del perdón, portador de la alegría, servidor de la unidad. Él quiere escribir en cada una de sus vidas una historia de amistad. Ténganlo, pues, como el mejor de sus amigos. Él no se cansará de decirles que amen siempre a todos y hagan el bien. Esto lo escucharán, si procuran en todo momento un trato frecuente con él, que les ayudará aun en las situaciones más difíciles.

He venido para que sientan mi afecto. Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones.

Por ello, deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza.

Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos. Cuentan con la ayuda de Cristo y de su Iglesia para llevar un estilo de vida cristiano. Participen en la Misa del domingo, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, buscando lugares de oración, fraternidad y caridad. Eso mismo vivieron los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, los niños mártires de Tlaxcala, que conociendo a Jesús, en tiempos de la primera evangelización de México, descubrieron que no había tesoro más grande que él. Eran niños como ustedes, y de ellos podemos aprender que no hay edad para amar y servir.

Quisiera quedarme más tiempo con ustedes, pero ya debo irme. En la oración seguiremos juntos. Los invito, pues, a rezar continuamente, también en casa; así experimentarán la alegría de hablar con Dios en familia. Recen por todos, también por mí. Yo rezaré por ustedes, para que México sea un hogar en el que todos sus hijos vivan con serenidad y armonía. Los bendigo de corazón y les pido que lleven el cariño y la bendición del Papa a sus padres y hermanos, así como a sus demás seres queridos. Que la Virgen les acompañe.

Muchas gracias, mis pequeños amigos.

sábado, 24 de marzo de 2012

Nuevo Proyecto de Ley de Protección Integral de los Derechos Humanos de la Mujer Embarazada y del Niño por Nacer


NOTIVIDA, Año XII, Nº 811, 23 de marzo de 2012

LA VIDA Y LA MUERTE SE VUELVEN A ENFRENTAR EN DIPUTADOS (II)

Piden que se garanticen los Derechos Humanos de la Madre y el Hijo. Se presentó el proyecto que impulsa la Red Federal de Familias.

Tal como habíamos anunciado se presentó nuevamente el Proyecto de Ley de Protección Integral de los Derechos Humanos de la Mujer Embarazada y del Niño por Nacer que, como expresa en su propia fundamentación, ha sido tomado del Título III de la Iniciativa Popular de Protección Integral de la Familia que impulsa la Red Federal de Familias.

El proyecto, presentado originalmente con el Nº de expte. N° 8516-D-2010, ha marcado un hito al propiciar un régimen legal que, atendiendo verdaderamente a la problemática que pudiera presentarse ante determinados embarazos, proporciona una solución integradora que respeta y protege por igual los derechos de los dos integrantes del binomio madre-hijo, esencialmente iguales en dignidad e igualmente valiosos.

Una vez más, la presentación inicial lleva 15 firmas, el número máximo de firmas con el que puede ingresar un proyecto en la cámara baja, pero este medio está en condiciones de anticipar que son muchos los diputados que, con el correr de los días, van a sumarse a esos firmantes.

Las 15 firmas iniciales: Julio Ledesma (Corriente de Pensamiento Federal, BsAs), Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos), Graciela Camaño (Frente Peronista, BsAs), Margarita Ferra de Bartol (FpV, San Juan), Federico Pinedo (PRO, Cap.Fed.), Ivana Bianchi (Frente Peronista, San Luis), Walter Wayar (FpV, Salta), Paula Bertol (PRO, Cap.Fed.), María Cristina Cremer de Busti (Frente Peronista, Entre Ríos), Omar De Marchi (Demócrata de Mendoza); Fernando Yarade (FpV, Salta), Héctor Tomas (FpV, San Juan), José Antonio Vilariño (FpV, Salta), Alberto Pérez (Frente Peronista, San Luis) y Juan Casañas (UCR, Tucumán).

Gracias a los amigos de  http://www.facebook.com/yovotoporlavida que difundieron este mensaje.


martes, 20 de marzo de 2012

Diputados que firmaron el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo

Alonso, Laura (Pro)
Argumedo, Alcira (Proyecto Sur)
Barchetta, Omar (Partido Socialista-FAP)
Bianchi, María del Carmen (FpV)
Bidegain, Gloria (FpV)
Brawer, Mara (FpV)
Cardeli, Jorge (Proyecto Sur)
Carlotto, Remo (FpV)
Castañon, Hugo (UCR)
Chieno, María Elena (FpV)
Ciciliani, Alicia (Partido Socialista-FAP)
Comi, Carlos (Coalición Cívica)
Cortina, Roy (Partido Socialista-FAP)
Cuccovillo, Ricardo (Partido Socialista-FAP)
De Gennaro, Víctor (Unidad Popular-FAP)
Depetri, Edgardo (FpV)
Di Tullio, Juliana (FpV)
Donda, Victoria (Libres del Sur-FAP)
Ferreyra, Araceli (FpV)
García, Andrea (FpV)
Garrido, Manuel (UCR)
Gil Lavedra, Ricardo (UCR)
Harispe, Gastón (Nuevo Encuentro)
Heller, Carlos (Nuevo Encuentro)
Iturraspe, Graciela (Unidad Popular-FAP)
Linares, Virginia (Gen-FAP)
Junio, Juan Carlos (Nuevo Encuentro)
Lozano, Claudio (Unidad Popular-FAP)
Mendoza, Sandra (FpV)
Milman, Gerardo (Gen-FAP)
Nebreda, Carmen (FpV)
Oporto, Mario (FpV)
Parada, Liliana (Unidad Popular-FAP)
Peralta, Fabián (Gen-FAP)
Pietragalla, Horacio (FpV)
Puiggrós, Adriana (FpV)
Raimundo, Carlos (Nuevo Encuentro)
Rasino, Elida (Partido Socialista-FAP)
Riestra, Antonio (Unidad Popular-FAP)
Risko, Silvia (FpV)
Rivas, Jorge (FpV)
Rodríguez, Marcela (DIP)
Sabbatella, Martín (Nuevo Encuentro)
Segarra, Adela (FpV)
Soto, Gladys (FpV)
Stolbizer, Margarita (Gen-FAP)
Storani, María Luisa (UCR)
Yague, Lunda (UCR)
Zabalza, Juan Carlos (Partido Socialista-FAP)

Fuente: http://www.parlamentario.com/noticia-43500.html

La señora Presidente dice estar en contra del aborto. Sin embargo, 18 diputados de su partido firmaron el nuevo proyecto que busca despenalizarlo. ¿Hace falta decir algo más?

domingo, 18 de marzo de 2012

Que bueno sería...

¡Qué bueno sería que un presidente nuestro (o un candidato presidencial al menos) se pronunciase alguna vez tan clara y firmemente a favor de la vida y en contra del aborto como lo hace aquí el presidente de Chile! Y no sólo con palabras (de esos sí tuvimos y tenemos) sino demostrándolo con obras. 
Esta declaración de principios la pueden encontrar en la página del Gobierno de Chile
http://www.gob.cl/blog/2012/03/18/mi-compromiso-con-la-vida.htm 


He seguido con mucha atención el debate sobre el aborto, luego que la Comisión de Salud del Senado aprobara tres proyectos de ley, tendientes a despenalizarlo, bajo ciertas circunstancias.

Antes de expresar mi posición respecto del fondo, creo útil y necesario hacer dos consideraciones de forma. La primera, es que este es un debate legítimo y necesario en una sociedad democrática y plural como la nuestra. La segunda, es que no debemos plantear este debate presumiendo mala fe o descalificando al contendor, sino argumentando, con respeto y seriedad, en base a principios, convicciones y la búsqueda del bien común.

Respecto al fondo, como todo el país sabe, soy contrario a la legalización del aborto por múltiples razones y de diversa naturaleza. Me asiste la tranquilidad de ser ésta una posición que he mantenido en público y en privado, durante toda mi vida, incluido el período en que fui Senador, dos veces candidato a la Presidencia, y así quedó consignado en los respectivos programas presidenciales, y que hoy ratifico como Presidente de la República.

Esta firme y clara posición se sustenta en argumentos de distinta naturaleza. Primero, de carácter jurídico. Nuestra Constitución Política asegura a todas las personas el derecho a la vida. Y tanto la Corte Suprema como el Tribunal Constitucional han fallado invariablemente que, de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico, el niño por nacer (nasciturus) es también una persona, cuya vida debe ser protegida. Y por si esto fuera poco, la propia Constitución le encarga al legislador la adopción de las medidas necesarias para “proteger la vida del que está por nacer”.

La segunda razón es de orden práctico. En la duda siempre es mejor optar por la vida. Porque aún si no tuviéramos certeza respecto del tratamiento jurídico que ha de darse a una vida humana en gestación, lo correcto y sabio es asumir una posición humilde y optar por aquella que sea más favorable a la protección y desarrollo de esa vida. Tratándose de cuestiones que involucran la vida o la dignidad humana, en consecuencia, más vale ser prudentes que proceder de manera apresurada.

La tercera razón es que no se trata de una decisión que competa solamente a la madre o a los padres del niño que está por nacer. Está involucrado también la vida de un ser nuevo, único, irrepetible y distinto a sus padres, cuya vida debe ser defendida con mayor fuerza, precisamente por su condición de plena inocencia e indefensión.

La cuarta razón es de orden religioso. Como cristiano creo en la vida como un don de Dios. Sólo él tiene el poder para dar la vida y el derecho a quitarla. Por eso, soy partidario de proteger la vida y dignidad humana desde su concepción hasta la muerte natural. Y, por lo mismo, soy también contrario a la eutanasia y la pena de muerte.

Sin perjuicio de ello, estoy consciente que este argumento de naturaleza religiosa, por sí solo, no es suficiente para justificar una prohibición estatal absoluta del aborto en nuestro país. Entre otras razones, porque no tiene sentido debatir en la esfera pública desde convicciones puramente religiosas, que no son susceptibles de ser deliberadas, ni pueden ni deben quedar sujetas a las reglas de mayorías, propias de un sistema democrático.

Buena parte de la discusión de estos días se ha centrado en el que es, sin duda, el caso más dramático al que una madre embarazada puede verse enfrentada: tener que decidir si realizarse o no un tratamiento médico, que le permitiría salvar su vida, pero a costa de poner en riesgo la del hijo o hija que lleva en su vientre. Afortunadamente, los avances de la ciencia y la medicina han hecho que la posibilidad de una colisión ineludible entre estas dos vidas sea altamente improbable. Pero aun así, no estamos en condiciones de descartar que situaciones como ésta puedan producirse. Para estos casos excepcionales y extremos, no cabe duda que tanto nuestro ordenamiento jurídico como los protocolos médicos autorizan a intervenir, quirúrgica o terapéuticamente, para salvar a la madre si así ella lo decide, aun cuando, como efecto no deseado ni buscado, dicha intervención pudiere poner en riesgo la vida del hijo. En pocas palabras, si la madre opta por realizarse el tratamiento que le salvará su vida pero no la de su hijo, no estaríamos frente a un caso de aborto. De la misma manera que si decide optar por la vida de su hijo y arriesgar o sacrificar la suya propia, decisión que debe respetarse, no estaría cometiendo suicidio. Se trata de una decisión sin duda desgarradora, frente a la cual la sociedad puede y debe acompañar y dar apoyo a la familia afectada, pero en ningún caso juzgarla ni, menos aún, condenarla.

Por otra parte, los argumentos en favor del aborto eugenésico, que es el que se propugna para situaciones de inviabilidad o malformaciones del feto, y del que ha sido denominado aborto ético-social, que permitiría poner término a un embarazo que ha sido consecuencia de una violación, son incorrectos puesto que supondrían atribuirnos el derecho a clasificar a seres humanos en superiores –aquellos que merecen vivir- e inferiores –aquellos que no merecen vivir-, y además, condenar a muerte a seres absolutamente indefensos e inocentes de las circunstancias de su concepción.

Pero no basta simplemente con oponerse al aborto aunque sea con muy buenas razones. No sabemos con certeza cuántos abortos provocados se realizan cada año en Chile, entre otras razones, porque se trata de una conducta ilícita, por lo que la inmensa mayoría de quienes lo realizan lo hacen de manera clandestina y secreta para evitar ser objetos de una sanción penal. Pero sí sabemos que, lamentablemente, no se trata de una práctica aislada en nuestro país, sino que su número se contaría, en el mejor de los casos, en decenas de miles cada año. Es decir, estamos frente a una situación dramática, no sólo para esos miles de niños que nunca llegarán a nacer, sino también para su madre, su familia y la sociedad toda.

En consecuencia, debemos intentar desentrañar sus causas profundas, comprender mejor sus consecuencias e implementar mejores políticas para prevenir los abortos y los embarazos no deseados. Este ha sido un compromiso central de nuestro Gobierno, a través de múltiples políticas públicas, entre las que quisiera destacar: primero, la ampliación del postnatal de tres a seis meses y la ampliación de su cobertura, de una de cada tres, a la totalidad de las mujeres trabajadoras en edad fértil, beneficiando así, potencialmente, a dos y medio millones de mujeres chilenas. De esta forma pretendemos que la maternidad nunca sea un obstáculo para acceder a un trabajo, ni el trabajo un obstáculo para ser madre.

Segundo, el programa de maternidad vulnerable, que desarrolla el Sernam, y que ya ha beneficiado a más de 55 mil mujeres. Este programa que incluye a sicólogos, abogados, sociólogos y asistentes sociales, presta atenciones presenciales y en línea a mujeres con problemas relacionados con el embarazo o la maternidad, tales como acceso al pre y post natal, depresión pre y post parto, embarazos no deseados, duelo por pérdida de un hijo, problemas de pensión de alimentos, tuiciones, etc.

Y tercero, el programa del Sernam orientado a las madres adolescentes, que atiende a miles de mujeres en materia de reinserción educacional y laboral, cuidado de niños, prevención de nuevos embarazos no deseados, etc.

Estos programas son especialmente útiles y necesarios porque estoy seguro que ninguna madre que recurre al aborto, lo hace sin un profundo desgarro interior y la mayoría de las veces impulsada por un sentimiento de angustia y abandono. Detrás de esta acción muchas veces se esconde la desesperación, el desamparo y la incomprensión de la sociedad, y muchas veces también de su familia, lo que la hace sentirse incapaz o imposibilitada de llevar a feliz término su embarazo.

Algunos esgrimen que Chile sería un país menos moderno y civilizado por no imitar lo que han hecho otras naciones supuestamente más desarrolladas, donde el aborto no sólo es legal sino ampliamente aceptado. Pero están equivocados. Olvidan que Chile tiene una tradición más que centenaria de protección de derechos fundamentales. Que fuimos uno de los primeros países del mundo en establecer la libertad de vientres y prohibir la esclavitud. Y que precisamente la forma como una sociedad trata a sus miembros más débiles -los adultos mayores, los enfermos, los más pobres, los que sufren alguna discapacidad y los niños que están por nacer- dice mucho más sobre el grado de su civilización que su riqueza material, o la altura de sus edificios, o la calidad de su infraestructura o su poderío militar.

Columna publicada en El Mercurio

Gracias a los amigos de Yo VOTO por la VIDA, de quienes tomé el artículo.
Fuente: http://www.facebook.com/yovotoporlavida

El ejemplo de Sifra y Pua, las parteras de las hebreas

Éxodo 1, 15-ss: 
El rey de Egipto dijo a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y la otra Pua: "Cuando asistan a las hebreas, fíjense bien: si es niño, matenlo; si es niña, que viva". Pero las comadronas temían a Dios, y no hicieron lo que les había mandado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida a los niños.

Un gran ejemplo de respeto a la vida que nos recuerda que cuando las autoridades dan órdenes contrarias a la justicia y a la voluntad de Dios, lo justo es desobedecer.

Gracias al padre Ariel Silguero, de la parroquia Sagrada Familia de Río Grande; un compañero de facultad, amigo y hermano en la fe, de cuyo facebook me robé la cita.  

viernes, 16 de marzo de 2012

Red Federal de Familias acusa a Corte Suprema Argentina de crear la categoría de personas sin derecho a la vida


La Red Federal de Familias (RFF), con presencia en 21 provincias argentinas, repudió enérgicamente el reciente pronunciamiento de la CSJN que, por unanimidad avaló la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Chubut que, en marzo de 2010, autorizó la práctica de un aborto a una menor que había sido violada. En su declaración, la entidad considera que dicho pronunciamiento «pisotea el derecho a la vida del que es titular el niño por nacer». «El Tribunal –afirma- en un acto de discriminación desfachatada y arbitraria, crea la categoría humana de personas sin derecho a la vida».

(Notivida) La Red Federal de Familias reitera que la vida del niño por nacer es igualmente valiosa que la de su madre “pero sujeta a especial protección en virtud del principio de ‘superior interés’ que le es aplicable a los niños, a causa de su especial desprotección”.

Tras repudiar enérgicamente “la declaración judicialque, con pretensiones de fallo ha dictado la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, aclara que “dicho pronunciamiento carece de todo efecto vinculatorio” e “invita a la sociedad argentina, a sus representantes, a los órganos de los poderes de gobierno y las asociaciones políticas, religiosas y de bien común, a rechazarlo y a expresar su repudio”.

A continuación el texto completo de la declaración:

Ante la manifestación del 13 de marzo de 2012, emitida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que, entre otras cosas, declara que los abortos practicados sobre embarazos de mujeres que han sido víctimas de una violación no son punibles, la Junta Ejecutiva de la Red Federal de Familias DECLARA:

Que el pronunciamiento del Tribunal —que no reúne las condiciones de un fallo ya que se emite en abstracto y es, por lo tanto meramente declarativo— es repudiable en su conjunto ya que, en medio de contradicciones flagrantes y de gravísimas irregularidades como, entre otras, el abuso de jurisdicción, incita y fuerza abiertamente al delito, estableciendo ilegítimamente una causal de impunidad y conminando a las autoridades nacionales, provinciales y municipales y a los agentes de salud y los servicios de justicia y sus auxiliares, a perpetrar el crimen del aborto en las condiciones que a lo largo de sus extensos e insustanciales considerandos describe.

La declaración del Alto Tribunal, invocando razones que no son suficientes y pronunciándose en un caso que excede por completo su competencia, pisotea el derecho a la vida del que es titular el niño por nacer, cuya muerte se autoriza y, peor aún, se promueve, olvidando que tal derecho tiene rango constitucional de primer nivel y que ese derecho, en concreto, constituye el interés superior del niño que las disposiciones constitucionales y legales en vigencia obligan a proteger en primer término y en absoluto, es decir, sin condiciones, por lo que está por encima de toda otra consideración y derecho que, supuestamente, se vean afectados por el respeto de aquél, es decir, de la vida del niño cuyo asesinato se preconiza.

La Corte, cínicamente, pero de acuerdo con el dictamen unánime de la ciencia, reconoce la existencia de vida humana en el niño concebido como consecuencia supuesta de un aborto, pero autoriza y manda suprimirla en aras de difusos derechos de la madre que, aunque existieran, son de evidente subordinación a aquél superior de la vida del niño por nacer.

Es decir, la Corte Suprema, invocando impúdicamente los derechos de igualdad, libertad y no discriminación, crea pretorianamente una categoría especial de personas, las que han sido concebidas a raíz de una violación, a las cuales, sin que calidad alguna suya las distinga de otras, las priva de la protección de los servicios de justicia y de salud y a las que niega, lisa y llanamente, el derecho a la vida. O sea, el Tribunal, en un acto de discriminación desfachatada y arbitraria, crea la categoría humana de personas sin derecho a la vida. No otra cosa implica la resolución emitida.

El “fallo” falla en múltiples otros aspectos (procesales, jurídicos, lógicos y filosóficos) que ya han sido señalados en las muchas declaraciones emitidas, y en su pretensión de ser considerado una sentencia del Tribunal cuando se pronuncia en abstracto y con el confesado fin de legislar. Y falla groseramente no sólo al declarar impunidades fuera de su competencia sino al pretender que la declaración judicial se convierta en norma de conducta obligatoria para jueces, abogados, médicos, servicios de salud y órganos del Estado Nacional y de los gobiernos provinciales y locales.

Excede en todo la materia concreta que fue sometida a su jurisdicción y, es por lo tanto, un mero pronunciamiento declarativo sin efecto jurídico de cualquier especie y gravemente viciado de abuso y prejudicialidad.

La Red Federal de Familias afirma, por medio de su Junta Ejecutiva Federal y en concordancia con sus principios, la existencia de vida —y vida como sujeto de derechos— del niño por nacer, igualmente valiosa que la de su madre pero sujeta a especial protección en virtud del principio de “superior interés” que le es aplicable a los niños, a causa de su especial desprotección y por mandato de la Constitución Nacional, de los Tratados internacionales vigentes y del derecho positivo local dictado en su consecuencia.

Asimismo, la Red Federal de Familias reitera lo ya declarado, en el sentido de que ni siquiera en el caso de violación, el recurso al aborto significa una ayuda para la mujer gestante, puesto que la expone a serios riesgos y daños, tanto en su salud física como en su salud psíquica, la que se verá irremediablemente afectada por el conocido síndrome post aborto, que causa verdaderos estragos en la salud mental de las mujeres que han abortado y su entorno.

Por lo tanto,
La RED FEDERAL DE FAMILIAS, por medio de su Junta Ejecutiva, REPUDIA enérgicamente la declaración judicial que, con pretensiones de fallo ha dictado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, afirma que dicho pronunciamiento carece de todo efecto vinculatorio e invita a la sociedad argentina, a sus representantes, a los órganos de los poderes de gobierno y las asociaciones políticas, religiosas y de bien común, a rechazarlo y a expresar su repudio.

jueves, 15 de marzo de 2012

Me dijeron que en el Reino del Revés...


La búsqueda de una tercera vía - El aborto no es una solución

Ante un caso de embarazo por violación, el aborto suele plantearse como "solución", lo cual es falso. El aborto no borra la violación que sufrió la mujer ni va a consolarla. Sólo logrará seguir perjudicándola, como lo acredita el síndrome posaborto. El aborto es una agresión más a la mujer, no una solución.




Otra creencia común es que el aborto ilegal implica la muerte de la mujer, porque fuerza a acceder a abortos clandestinos en malas condiciones de salud. Esto tampoco es cierto. Elard Koch, experto en salud pública, es autor de un trabajo que demostró que no existe vínculo entre la despenalización del aborto y la reducción de la mortalidad materna. Los estudios del doctor Koch reflejan que la legislación contra el aborto, que en Chile se promulgó en 1989, produjo una caída del 84% en los índices de mortalidad materna. Hoy, Chile goza de la menor tasa de mortalidad materna en América latina y allí ningún tipo de aborto es legal. En cambio, la contención sanitaria y social de las embarazadas está garantizada por el Estado.

Otra de las conclusiones del estudio chileno es que la legalización del aborto aumenta los abortos. Si el objetivo de la Argentina es reducirlos, estos estudios demuestran que una legislación que protege la vida del ser humano en gestación, combinada con estrategias de salud pública y de educación adecuadas, no sólo disminuye la mortalidad materna, sino que en el tiempo logra controlar el problema del aborto y llevarlo a una estadística mínima.

Ante el drama del aborto no hay dos posturas irreconciliables. Existe una tercera vía, basada en el cuidado de la embarazada en riesgo. El proyecto de la ley de embarazada no está ni marcado por una postura feminista ni religiosa. Aborda el tema desde la óptica de la mujer vulnerable, sin pasar por alto la realidad de la nueva vida que se genera.

El caso de Katerin, publicado hace pocos días en este diario, es un feliz fruto de esta postura. Este proyecto contempla una asistencia a la embarazada. Se le da libertad para elegir quedarse con el niño o darlo en adopción. Sea cual fuere su decisión, la ley prevé un esquema de contención social, sanitaria, educativa y económica, tanto para la madre como para el hijo.

Esta es una solución que, a diferencia de la despenalización -que justifica la violencia y la absuelve-, descarta cualquier tipo de violencia. Es el camino de la paz, de la paz interior de las madres y de la paz social, de una comunidad que protege a los vulnerables, también a los y las que están en gestación.

El autor es director del Departamento de Bioética del Hospital Austral

Fuente: Diario La Nación
http://www.lanacion.com.ar/1456374-la-busqueda-de-una-tercera-via

miércoles, 14 de marzo de 2012

Nota de repudio a los jueces de la Corte por el fallo del 13/03


http://argentinosalerta.org/formularios/116corte.htm

En este link de los amigos de "Argentinos Alerta" tienen una nota ya escrita (que pueden cambiar si lo desean) de repudio a los jueces de la Corte por el fallo del 13 de marzo. Sólo deben poner su nombre y dirección de mail debajo y enviar. Así de fácil. Que los jueces se enteren que hay MUCHA gente que no está de acuerdo con la medida (aunque no sé si les importe, pero que al menos les molesten TANTOS mails de repudio). Seamos como la viuda del Evangelio... si el juez es injusto y no nos escucha por la justicia de nuestro reclamo, que al menos nos escuche por la insistencia del mismo.



Los fallos de la Corte Suprema no son ley de la Nación

Por Gabriela Quadri 

(AA) Sobre el fallo en causa "FUENTES AURORA LUISA s/ MEDIDA AUTOSATISFACTIVA", Exp. 259/10, 13/3/12. Que los jueces, tribunales, Cortes provinciales y la Corte de la Nación dictan fallos injustos no es novedad para nadie. Por lo tanto, lo sucedido el 13/3/12 en la causa 259/10 (CSJN) no debería sorprendernos, más allá de que algún medio lo califique de "histórico".

Histórico será el día que en nuestro país se haga justicia, en vez de seguir utilizando el aparato judicial para cometer las mayores injusticias.

Lo que hoy necesitaba el país es que algún juez le haga justicia a las víctimas de la corrupción y de la inseguridad. Lo que hoy necesitaba el país, para tener una jornada realmente histórica, es que se le ponga fin a la vergonzosa actuación de Oyarbide en el poder judicial y que se resuelvan con justicia, las causas, Shocklender, TBA, Jaime, Boudou, Ciccone, y tantas otras. Pero como nada de eso "histórico" iba a suceder, para que hoy no se hable de Moreno, de los periodistas "nazis", del vice, de los jueces amigos, de los trenes, etc. no tuvieron mejor idea que sacar a la luz un fallo que hace meses esperaba su oportunidad de recordarnos a los argentinos que caemos en picada hacia la muerte.

El fallo de la Corte no es ninguna novedad. Hace mucho que sabemos cómo está integrada la Corte y qué piensan sus miembros (designados por propuesta del Poder Ejecutivo), sobre todo en materia de complacer a Naciones Unidas, (OMS) Organización Mundial de la Salud (ambas citadas en el fallo) y otras organizaciones internacionales en su deseo de llevar a cabo la eliminación de niños argentinos.

¿Cuál es el valor del fallo de la Corte?

Lo importante para tener en cuenta es que en nuestro sistema judicial el fallo de la Corte Suprema es aplicable exclusivamente al caso concreto que resuelve y no es extensivo a otros supuestos. El fallo no es obligatorio para quienes no son partes de ese juicio. Tampoco es de aplicación obligatoria para los jueces inferiores.

Concretamente el fallo, además de justificar un asesinato sucedido hace unos 2 años, exhorta a las autoridades, y en general diría yo a la población toda, a practicar abortos.

Las preguntas serían:
¿Puede la Corte Suprema de Justicia, exhortar a la sociedad a actuar en contra de la ley?
¿Puede la Corte Suprema de Justicia, exhortar a la sociedad a actuar en contra de su conciencia?
¿Esa exhortación que hace la Corte Suprema, es obligatoria para alguien?


A todos estos interrogantes la respuesta es NO.

La Corte brinda una argumentación para fundamentar su decisión. El resto, la exhortación, las aclaraciones (lo que en derecho llamamos obiter dictum, es decir todas aquellas consideraciones que no son estrictamente necesarias para decidir en una causa pero que los jueces desarrollan para expresar con mayor amplitud su pensamiento sobre el tema), no surten ningún efecto sobre la causa en sí ni sobre la legislación vigente.

El valor que tiene un fallo de estas características es servir de precedente jurisprudencial que será citado sin dudas, por todos los jueces que en sus fallos resuelvan avalar las prácticas abortivas. Además, se trata de una anticipación a cualquier asunto similar que en el futuro uno quiera llevar al tratamiento de la Corte.

La Corte da a conocer y anticipa cual será su respuesta ante casos similares, pero obviamente esto será así siempre y cuando se mantenga la misma composición en cuanto a sus miembros y que no haya cambios sustanciales en la legislación vigente.

Pero en ningún caso, el dictado de este fallo de la Corte Suprema, modifica los procedimientos que se vienen utilizando frente a las solicitudes de abortos de mujeres o sus familiares, ni modifican la ley aplicable.

¿Cuál es el mensaje que se ha tratado de transmitir desde los medios de comunicación?

Evidentemente los medios de comunicación han tratado de instalar en la sociedad la convicción de que el aborto ha sido aprobado, y la mayoría del público parece haberlo entendido así. La complicidad de los medios ha llevado a muchos a pensar que ya ni la ley ni los jueces tienen algo que decir al respecto. Sin embargo, como ya dije, la ley no ha cambiado y es de esperar que abogados y jueces sigan aplicando correctamente nuestras normas, que continúan siendo provida más allá de lo que puedan afirmar con razonamientos equívocos los miembros del Supremo Tribunal.

Conclusión

El art. 86 del Código Penal no ha sufrido modificaciones. La Corte Suprema con su actual composición (proabortista) ha hecho una interpretación de esa norma, pero esa interpretación de ningún modo es obligatoria para los particulares, ni para otros jueces. Ni aún es obligatoria para la misma Corte, que en un futuro podría sin inconvenientes modificar su criterio.

La información transmitida por la mayoría de los medios de comunicación demostró la intención de imponer en la sociedad la creencia de que el aborto ha sido despenalizado para el caso de violación, sin aclarar debidamente los reales alcances que tiene el fallo de la Corte.

Este hecho recuerda el tratamiento que se le dio a la noticia del falso dictamen de la Comisión de Legislación Penal, ocurrido a principios noviembre del año pasado, donde también se trató de engañar a la sociedad sobre un avance de los abortistas que en la realidad no existía. (Claro que la maniobra fue tan burda que a las 24 horas tuvieron que informar la verdad, no obstante lo cual muchos aún hoy siguen creyendo que ese dictamen existe).

Escándalo en Diputados ante falso dictamen
Finalizado el debate del aborto en 2011

martes, 13 de marzo de 2012

Todo es posible (menos la justicia)

Espero que de ahora en adelante ya nadie se asombre cada vez que el INDEC mienta, que un político sea corrupto, que se deje libre a un culpable o se condene a un inocente, que se denigre a los docentes o a cualquier trabajador, que se subsidien empresas que se ocupan de llevarse esa plata en vez de invertirla en el servicio que debieran prestar, que haya accidentes y catástrofes que se podrían haber evitado, que se contamine el medio ambiente y se envenene a la gente a cambio de unos cuantos millones para un par de políticos, o que pase CUALQUIER COSA... porque en un país en donde, no sólo se permite sino que además, se ampara con la ley el matar a los propios hijos; donde está permitido matar al más indefenso; donde se mata al inocente sin importar el culpable; donde se obliga a un médico -que estudió para salvar vidas- a matar un ser humano de modo impune; donde se le facilitan los medios físicos y legales a una "madre" para que asesine a su hijo de la manera menos riesgosa para ella; donde se disfraza un asesinato de derecho; donde quienes deberían hacer justicia haciendo cumplir las leyes pisotean el primer y principal derecho que el derecho a la vida... porque en un país como ese, TODO es posible.
Me gustaría no volver a escuchar hablar, o que se vuelva a debatir siquiera, el tema de la inseguridad; porque en un país donde se puede matar a los propios hijos, ya nadie está seguro.



INDIGNANTE INJUSTICIA ARGENTINA




Supersticioso o no, esto sería trágico


lunes, 12 de marzo de 2012

Padre Raniero Cantalamessa: La fe es experiencia, no teoría

video


El Padre Raniero Cantalamessa, capuchino, predicador de la Casa Pontificia, ha pronunciado esta mañana el primero de los sermones Cuaresmales dirigidos al Papa y la Curia romana. Este año, el Padre Cantalamessa estudia cuatro grandes doctores de la Iglesia oriental. El primero de ellos, San Atanasio, obispo de Alejandria del siglo IV, nos enseña que la fe en la divinidad de Cristo no es posible si no se experimenta también la salvación operada por Cristo. Sin esta experiencia, la divinidad de Cristo se convierte en una idea, a la que fácilmente se puede oponer otra idea. La salvación se experimenta leyendo la Palabra de Dios, recibiendo los sacramentos, sobre todo la Eucaristía, rezando, ejercitando los carismas.