miércoles, 9 de noviembre de 2011

¿Casualidad, oportunismo o estrategia?

Observando la realidad que nos toca en estos días... lucha (ganada) por el "matrimonio" homosexual, lucha por despenalizar el aborto, lucha por la aprobación de la ley de identidad de género... me surge una duda... ¿Es mera casualidad que todos estos planteos se den ahora? ¿O es el oportunismo de quienes vieron en la ley de matrimonio igualitario la oportunidad en la debilidad moral de la sociedad y los gobernantes para ganar su propia lucha? ¿O es una estrategia bien pensada de atacar por todos los frentes, sabiendo que algunas batallas estaban perdidas, pero que al menos alguna ganarían? ¿O es un poco de todo: Se dio la casualidad que ante la situación actual en la que logran legalizar el homomonio, aprovechan para atacar en otros frentes con la intención de aprovechar la debilidad y ganar alguna otra batalla?
Estas y otras dudas me surgieron al verme en medio de la lucha contra la legalización del aborto (pues me siento parte de esta pelea) y me encuentro con la nota (que copio a continuación) sobre otro paso que se dio para tratar el proyecto de ley de identidad de género. Y me sentí en la necesidad de compartirlo, comunicarlo, difundirlo... pero a la vez me sentí cansado... ¿Otro tema más que discutir con cuantos pueda? ¿Otro tema del cual hablar y exponer razones tratando de echar luz a quienes se dejaron engañar con los mensajes tramposos del marketing relativista de estas luchas por supuestos derechos? Me dieron ganas de decir: "No digo nada... no me meto... pongo todas mis fuerzas y el poco tiempo que tengo con el tema del aborto". Pero no puedo, es más fuerte que yo. No sé si es lo más inteligente. Tal vez la estrategia es desgastar y cansar. No lo sé... pero no pude guardármelo. Así que, luego de esta pequeña catarsis cybernética, comparto con ustedes la nota del diario La Nación sobre el proyecto de ley sobre identidad de género 


Se dio un paso más en el reconocimiento legal de los derechos de personas transexuales y, de conseguirse, sería el segundo gran logro de la comunidad LGBT después de la ley de matrimonio igualitario. Un plenario de las comisiones de Legislación General y de Justicia analizó esta tarde un proyecto de ley de identidad de género, que habilita modificar el sexo y el nombre de pila en el DNI por el sólo pedido del interesado. Obtuvo un dictamen favorable y el proyecto podrá ser tratado en el recinto.

"Toda persona mayor de 16 años podrá solicitar la rectificación del nombre, el sexo e imagen registral en todos los registros públicos en los que figuren tales datos y no coincidan con su género autopercibido", sostiene la iniciativa, en su primer artículo.

Si bien existen varios proyectos para el "reconocimiento y respeto a la identidad de género", esta tarde las comisiones aprobaron el dictamen consensuado sobre el tema.

Fuentes parlamentarias indicaron que en los últimos meses asesores de los diputados trabajaron en conjunto sobre tres propuestas presentadas por las kirchneristas Diana Conti y Juliana Di Tullio, y la radical Silvana Giudici.

Con las firmas obtenidas, el dictamen quedó habilitado para ser discutido en el recinto y, de aprobarse, sería girado al Senado.

Por su parte, el diputado del PRO Julián Obiglio presentó un dictamen de minoría en oposición a la Ley de identidad de género. En el texto, Obiglio expone sus argumentos en contra del dictamen del oficialismo: "El proyecto destruye toda la legislación de orden público sobre el sexo y nombre de las personas. La inseguridad jurídica que genera es terrible porque le abre la puerta al engaño y la estafa sexual y contractual".

"Una operación de genitales no determina el sexo de una persona, sino que ello es definido por la composición genética", expresó al mismo tiempo que rechazó que sea el Estado quien se haga cargo de los costos de las cirugías como establece el proyecto del kirchnerismo: "No debemos prohibir las operaciones pero tampoco debemos financiarlas" subrayó.


FUNDAMENTOS

La norma establece que identidad de género es "la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento".

La ley, que habilita la rectificación en el DNI del sexo y el cambio del nombre de pila, establece que el trámite se realizará ante el Registro Nacional de las Personas.

Además, no fija requisitos específicos, salvo la propia solicitud del interesado y no es necesario someterse a diagnósticos médicos, psiquiátricos, ni a cirugía alguna.

Tiene en cuenta también la "vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales".

Para el reconocimiento legal que impone la ley, el texto del proyecto remarca que "en ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales ni ningún tratamiento psicomédico".

Hasta ahora las personas transexuales que consiguieron un nuevo DNI debieron atravesar largos procesos judiciales hasta obtener un fallo que les permitiera el cambio de sus datos, lo que incluía exámenes médicos y psicológicos, sin garantías de conseguir el permiso requerido.


video


ANTECEDENTES

19/09/2008: La Comunidad Homosexual Argentina (CHA) logró el primer fallo en el país y en Latinoamérica en el que la justicia (el Juez de Mar del Plata, Pedro Hooft), autoriza a cambiar su DNI reconociendo su identidad de mujer a Tania Luna sin realizarse una intervención de adecuación sexual

10/11/2010: Redactado por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), la Cooperativa Nadia Echazú, el Movimiento Andiscriminatorio de Liberación (MAL), Futuro Transgenérico e independientes que integran el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género se presenta en el Congreso de la Nación el Proyecto de Ley de Identidad de Género N° 8126. El Proyecto de Ley de Identidad de Género (expediente 8126-D-2010) tiene las firmas de las/os Diputadas/os de la Nación: Diana Conti (FpV), Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro), Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro), Margarita Stolbizer (GEN), Cecilia Merchán (Libres del Sur), Victoria Donda (Libres del Sur), Marcela Rodríguez (Coalición Cívica-ARI), Fernanda Gil Lozano (coalición Cívica-ARI), Remo Carlotto (FpV) y Carmen Storani (UCR)

18/08/2011: Se inicia el tratamiento de la Ley de Identidad de Género en el Congreso de la Nación, con quórum de ambas comisiones, de Legislación General (presidida por Diputada Vilma Ibarra de Nuevo Encuentro) y de Justicia (presidida por el Diputado Juan Pedro Tunessi de la UCR).

De aprobarse esta ley, una persona podría cambiar su nombre y sexo en el DNI sin necesidad de pasar por la justicia (es decir, hace el trámite en el CGP como si fuera a hacer el cambio de domicilio).
Supongamos ahora que hago que me implanten plumas y voy al CGP y digo que me pongan "el Gallo Claudio"... ¿me van a discriminar? ¡Yo me siento el Gallo Claudio!... Y si uno es lo que siente y no lo que su naturaleza dice... deberían hacerlo, no? Ahora, si no me cambian el DNI porque dicen que estoy loco, yo tendría que preguntar: 
- ¿Por qué?". 
A lo que con razón me contestarían: 
- "Usted se cree algo que no es"
- Pero yo me siento el Gallo Claudio... ¡Soy un Gallo Claudio encerrado en el cuerpo de un humano!
- ¡Pero mírese señor... usted es un ser humano!
- ¡No... pero si tengo plumas y todo!
- ¡Pero se las hizo poner quirúrgicamente!
- ¡Precisamente! ¡Porque me siento el Gallo Claudio y quise que mi aspecto acompañe lo que siento por dentro!
Bueno... todos sabemos que esta discusión no llevaría a ningún otro lado que no sea un manicomio. Ahora yo me pregunto... ¿en qué momento la gente perdió este sentido común que le permite ver que alguien que cree algo que no es tiene un problema de percepción y pasó a creer que un travesti es una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre? ¿Tenemos que cambiarle el nombre y sumarnos a la locura? ¿Tenemos que llamar Napoleón al demente que cree serlo? ¿O sería mejor ayudarlo a ver su error para que se pueda realizar como persona del modo que realmente es? ¿No es precisamente una falta de amor al prójimo dejarlo denigrarse intentando ser algo que, no sólo no es, sino que nunca será?
Estas leyes nos disfrazan la falta de amor e interés por el otro con un supuesto respeto por su modo distinto de pensar y ver las cosas. No nos dejemos engañar. No dejemos de decir nuestra verdad. ¿O todos pueden decir lo que piensan menos nosotros? ¿No es que hay libertad de expresión y hay que respetar al que piensa distinto? Bueno, respeten esto... 
Por favor, no nos compremos el discurso de que somos cerrados y retrógrados. Digamos lo que tengamos que decir sin miedo, sin consolarnos con que nos tocan tiempos difíciles. No hubo tiempos fáciles. Al mismo Cristo lo acusaron de actuar con el poder del demonio y lo crucificaron por blasfemo. No deberíamos esperar nosotros recibir menos. "Si el mundo los odia a ustedes, sepan que a mí me odió primero. Si ustedes fueran del mundo, la gente del mundo los amaría, como ama a los suyos. Pero yo los escogí a ustedes entre los que son del mundo, y por eso el mundo los odia, porque ya no son del mundo. Acuérdense de esto que les dije: "Ningún servidor es más que su señor" (Juan 15, 18-20)

4 comentarios:

  1. Buenísimo tu post, Diego. El ejemplo del Gallo Claudio es tan tristemente cómico como preciso. Sólo una observación: ¡No te canses! Es cierto que el desaliento nos toca la puerta a cada rato, pero a veces es necesaria aunque sea "una voz que grita en el desierto". Aunque no parezca suficiente, no dejemos de hacer lo que podemos hacer. Abrazo.

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  2. Gracias Gus por el aliento. El ejemplo de Juan Bautista me anima y sostiene. Un abrazo

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  3. No solo eso, parece que también estan preparando el proyecto de "muerte digna".
    Paciente: Quiero morir con un poco de dignidad.
    House: Eso no existe. Los cuerpos se deterioran; a veces a los noventa, a veces antes de nacer; pero siempre sucede sin un atisbo de dignidad. No importa si no puedes andar, ver o limpiarte el trasero. Siempre es horrendo, siempre. No se muere con dignidad, se vive.

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  4. Muy bueno lo de Dr. House... Una de las series que todavía me debo. Abrazo

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