domingo, 23 de octubre de 2011

¿Qué pasaría?

¿Qué pasaría si voy a un restaurante y me ofrecen como opciones... bife de lomo, bife de chorizo, bife ancho, bife angosto, vacío y asado de tira? Pero yo les digo que soy vegetariano, que si no tienen ensalada. Pero me dicen que no... que tengo muchas opciones, y me las repiten una y otra vez hasta el cansancio, como si fuese yo el que no entiende que hay muuuuchas opciones.
Pero, ¿tengo realmente la libertad de elegir? Bueno, siempre está la opción de quedarse y no elegir nada o irse del lugar. Pero, ¿es "realmente" una elección?
Bien... eso es lo que me pasó hoy en el cuarto oscuro. Porque todos, pero absolutamente TODOS los partidos, están a favor del aborto (incluso los que dicen no estarlo). El miércoles 7 de septiembre, en una sesión sin debate, se aprobó en la Cámara de Diputados la Convención de Belém do Pará (una herramienta de la OEA para forzar la legalización del aborto). Hubo 212 votos a favor, 43 ausentes y una abstención. ¡NADIE votó en contra! (incluido Pinedo que supuestamente está en contra y el partido de Duhalde, del que lo máximo fue la diputada Caamaño que se abstuvo).

Entonces, en un tema tan delicado y de tamaña importancia como lo es el aborto, ¿hay "realmente" una opción? No. Entonces no me vengan con "la gran fiesta de la democracia" en donde el pueblo elige a sus gobernantes, porque no me dan opciones "elegibles". Si hubiese una opción realmente distinta, yo la elegiría. Pero no la hay...
Perdonen mi indignación... Pero no me convence que esté eligiendo si me dan todas opciones iguales.
No es que esté en contra de la democracia, es sólo que no estoy muy seguro de que esto realmente lo sea...


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