viernes, 29 de julio de 2011

Seguir a Cristo vía twitter

Muy ingenioso clip que relata el seguimiento de Cristo en clave de twitter

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jueves, 28 de julio de 2011

Nuestro trabajo: entre Heracles y el Quijote

Este es el artículo de un amigo publicado en http://www.yocreo.com/espiritualidad_s41/los-trabajos-del-quijote_n81 sobre el verdadero valor del trabajo. Espero lo disfruten y le saquen provecho tal como yo lo hice.


El fin de semana suele funcionar como un pequeño laboratorio en el que experimentamos los engaños del paso del tiempo: los días de descanso que nos promete la noche del viernes se diluyen sin que sepamos cómo en el crepúsculo del domingo, para sentirnos definitivamente estafados en la mañana del lunes, camino al trabajo.

¿Por qué nos sucede esto? Porque damos por supuesto que el tiempo que pasamos en el trabajo es una especie de tiempo perdido, no nuestro, inmolado en el altar de las cosas desagradables. Tenemos una mirada parecida a la del mito griego de Heracles: este personaje tuvo la desgracia de cometer un crimen horrible por el que fue condenado a... trabajar doce años al servicio de un hombre que despreciaba. Asociar trabajo y castigo es otra forma de vivir sin esperanza. Sin duda, los dioses griegos sabían cómo hacer sufrir a los mortales.

La reflexión judeocristiana sobre el trabajo, en cambio, es esencialmente optimista. En el relato de la creación, Dios bendice al varón y la mujer creados a su imagen y les ordena “sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla” (Gn 1,28); el trabajo es el medio por el cual los hombres pueden realizar la vocación que el Creador puso en ellos. Sólo a partir de la presencia del pecado en el mundo, el trabajo pasa a ser una carga pesada: “Maldito sea el suelo por tu culpa – dice el Señor al hombre – con fatiga sacarás de él tu alimento todos los días de tu vida” (Gn 3,17). La fatiga es, entonces, el elemento fastidioso del trabajo, no el trabajar en sí mismo.

Ahora bien, no está de más preguntarnos por las motivaciones profundas que nos llevan a trabajar. Porque el trabajo significa mucho más que el dinero para llegar a fin de mes. En primer lugar, el que trabaja tiene un para qué, es decir, ha descubierto que es bueno para algo. Quien trabaja sabe que no es, precisamente, un inútil. Por el contrario, quien no trabaja siente que no tiene un lugar asignado en la existencia. Si lo pensamos así, percibiremos en que sentido trabajar es ganarse la vida.

De esta manera, trabajar es el medio por el que realizamos nuestra obra, nuestra tarea en el mundo. Nos permite modificar nuestro ámbito, progresar, hacer nuestro aporte, definir quiénes somos. Así, puede decirse que hay también un trabajarse a sí mismo. “Yo soy así, qué querés que haga, no puedo cambiar” son las excusas del perezoso. Al transformar el mundo en el que vivimos también nos transformamos en personas mejores.

Y esto nos lleva a la última parte de nuestra reflexión. Somos capaces de trabajarnos cuando queremos mejorarnos, cuando tenemos a quién ofrecerle el fruto de nuestro esfuerzo. El niño muestra feliz lo que ha hecho a sus padres y maestros; el adulto pone al servicio de su familia lo que ha sabido ganar (siempre que hablemos de un adulto maduro y no simplemente de alguien al que le pasan los años); el creyente siempre puede ofrecer al Creador la obra realizada, la jornada vivida. Como el Quijote, que quiso salir a hacer su obra de mejorar el mundo con el único fin de ponerla a los pies de su Dulcinea. Es que para aquel caballero, por muy triste que fuera su figura, el trabajo no era un castigo, sino el premio del que sirve, es decir, del que ama.

Ojalá que el próximo lunes, amigo lector, nos encuentre más lejos de Heracles y más amigos del Quijote.

Gustavo Salvarredi © Yo Creo


martes, 26 de julio de 2011

Nadie nace siendo sacerdote



Así de sencillo, así de simpática y así de convincente es la campaña vocacional del Seminario Diocesano de Tepic (México). Según me comentaba un amigo canadiense la misma imagen ha formado parte de otras campañas vocacionales en diversas diócesis de Canadá y Estados Unidos. Algo tan sencillo y tan elemental que a veces lo olvidamos. La vocación, toda vocación, y por tanto también la vocación al sacerdocio, es una semilla que Dios ha puesto en nuestro corazón pero que, como las semillas de la parábola del evangelio, tienen que encontrar la tierra buena para poder crecer y desarrollarse. ¡Es necesario cuidar las vocaciones al sacerdocio!

Este cuidado comienza en la familia, iglesia doméstica, donde se produce el primer encuentro con Cristo resucitado en el bautismo, donde se descubre y conoce a Dios como Padre bueno y creador y donde se reconoce y experimenta la acción de Dios en lo cotidiano de la vida. La vocación se cuida en la parroquia, donde el niño y el joven encontrarán con frecuencia a Jesucristo en los sacramentos, especialmente en la confirmación, en la penitencia y sobre todo en el sacramento de la eucaristía. Todos somos responsables de las vocaciones. Un sacerdote mayor, experto en pastoral vocacional me decía que cuando empezaron a implantarse en las diócesis las delegaciones de Pastoral Vocacional, es cuando empezó la crisis en los Seminarios. Su explicación era muy sencilla: al hacer a una persona responsable de las vocaciones en la diócesis los demás piensan que las vocaciones al sacerdocio ya no son responsabilidad suya. Por eso esta cartel publicitario nos recuerda que las responsabilidad ante las vocaciones es cosa de todos y cada uno de los cristianos, desde los padres, pasando por cada uno de los sacerdotes, hasta el último fiel de la parroquia. Todos podemos hacer algo por las vocaciones al sacerdocio. Podemos empezar rezando por los que se preparan ya para ser sacerdotes y rezando por todos aquellos a los que, aunque todavía no los saben, Dios ha llamado para el sacerdocio desde las entrañas de su madre.

No one is born a priest


La misma idea expresada en otro cartel, en este caso en la diócesis de Raleigh (Estados Unidos – Carolina del Norte), que acompaña la imagen con las últimas líneas de Sacramentum Caritatis n. 25 donde se lee:

“La pastoral vocacional, en realidad, tiene que implicar a toda la comunidad cristiana en todos sus ámbitos. Obviamente, en este trabajo pastoral capilar se incluye también la acción de sensibilización de las familias, a menudo indiferentes si no contrarias incluso a la hipótesis de la vocación sacerdotal. Que se abran con generosidad al don de la vida y eduquen a los hijos a ser disponibles ante la voluntad de Dios. En síntesis, hace falta sobre todo tener la valentía de proponer a los jóvenes la radicalidad del seguimiento de Cristo, mostrando su atractivo”.

viernes, 15 de julio de 2011

Historia del mosaico de la Plaza San Pedro


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14 de julio, 2011. (Romereports.com) La plaza de San Pedro, tal y como la conocemos hoy, fue diseñada por Bernini en el año 1657. Él y sus sucesores idearon las imponentes columnas, las dos bellísimas fuentes y las 162 estatuas de santos. Pero faltaba un detalle muy importante: en el centro de la Cristiandad no había ninguna imagen de la Virgen María. De ésto se dio cuenta un joven universitario en la Semana Santa de 1980. Y se lo dijo a Juan Pablo II durante una audiencia. El arquitecto Javier Cotelo recuerda perfectamente la escena.


Javier Cotelo
Arquitecto

“Santo Padre, esta plaza está incompleta: he mirado y hay tantos santos... Están ahí todos los santos y no he encontrado una imagen de la Virgen que presida la plaza. “Bene, bene, muy bien, entonces habrá que completar la plaza”, dijo el Papa”.

El estudiante estaba en Roma para participar en el UNIV, un congreso organizado por personas del Opus Dei. Por eso, contó la conversación al sucesor de San Josemaría Escrivá, Álvaro del Portillo, quien cuando supo que a Juan Pablo II le gustaría que hubiera una imagen de la Virgen en San Pedro, pidió al arquitecto Javier Cotelo que buscara el lugar más adecuado en la plaza.

Javier Cotelo
Arquitecto

“Era difícil porque la plaza estaba muy llena de estatuas y de santos y no podía ser una estatua más. Y tenía que ser un sitio singular, importante, y al mismo tiempo no podía ser una cosa rica”.

Después de muchas visitas a San Pedro y horas de trabajo, encontró una buena solución el 17 de mayo de 1980. La mejor opción era colocar un gran mosaico en uno de los edificios que hay junto a la plaza.

Javier Cotelo
Arquitecto

“El sitio está situado entre la plaza de San Pedro y el Cortile di San Damaso. Es como un chaflán de un edificio fino y esa ventana seguramente no era necesaria porque había cinco o seis en el lateral, y también hacia San Dámaso había unas cuantas...”

Estos son los bocetos del proyecto que entregó dos veces al Papa: primero en julio de 1980 y después en enero de 1981. Seis meses más tarde, supo que el taller de mosaicos del Vaticano estaba preparando esta imagen para ese lugar.
Colocaron el mosaico el 7 de diciembre de 1981 y un día después Juan Pablo II lo bendijo desde su ventana. Tres días más tarde dio las gracias por la idea a Álvaro del Portillo.


Javier Cotelo
Arquitecto

“El Papa invitó a don Álvaro dos días después a desayunar, era bastante habitual que invitase a gente a desayunar, y le habló de la imagen de la Virgen y de lo agradecido que estaba por haberla puesto. Y le regaló el cartón que se hizo para hacer el mosaico”.


Ese cartón todavía se conserva. Reproduce la imagen de la “Mater Ecclesia” y se inspira en a la imagen de María más antigua que hay dentro de la basílica de San Pedro.

En diciembre 2011 se cumplirán 30 años de su colocación. Con ella, la plaza quedó completa. Por eso, puede decirse que es también la última piedra de la plaza de San Pedro.


domingo, 10 de julio de 2011

Listado de legisladores y partidos políticos a favor del aborto

Fuente: www.argentinosalerta.org

1) LEGISLADORES, PARTIDOS Y BLOQUES QUE ADHIEREN AL PROYECTO DE ABORTO:

Legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA):
Ana Maria Suppa (legisladora CABA MC);
Diana Maffia (Legisladora CABA);
Gabriela Alegre (Legisladora de CABA - Comision de DD HH);
Laura Garcia Tuñón (Legisladora CABA);
Maria Elena Naddeo (Ex -Legisladora de CABA);
Maria José Lubertino (Legisladora CABA);
Vilma Ripoll (Legisladora CABA MC);
Virginia Méndez (Legisladora CABA -Comisión de DD HH);
Tito Nenna (Legislador CABA);
Anibal Ibarra (Legislador CABA);
Marcelo Parrilli (Legislador CABA);

Senadoras provinciales y nacionales:
Elena Corregido (Senadora por la Prov. del Chaco);
Maria Rosa Diaz (Senadora Nacional por Tierra del Fuego);
Marita Perceval (Senadora Nacional - MC, Sub Secretaria Promoción en DD HH de Nación);

Diputados Provinciales:
Alicia Gutiérrez (Diputada Provincial Santa Fe);
Claudia Prince (Diputada Provincial - FPV Pcia de Bs As);
Lucrecia Aranda (Diputada Provincial. Santa FE);
Adrian Peppino (Diputado Provincial PS La Pampa);

Diputadas Nacionales:
Maria Elena Barbagelata (Diputada Nacional MC);
Silvia Augsburger (Diputada Nacional MC);

Bloques partidarios:
Bloque de Izquierda Unida Legislatura de Córdoba;
Bloque GEN (Diputados Nacionales);
Bloque Libres del Sur (Diputados Nacionales);
Bloque Nuevo Encuentro (Cámara de Senadores y de Diputados de la Nación);
Buenos Aires Para Todos (Diputados Nacionales y Legisladores CABA);

Partidos políticos que adhieren plenamente:
Partido del Trabajo y del Pueblo;
PCR (Partido Comunista Revolucionario);
Partido Comunista de la Argentina;
Partido Humanista Pcia. Bs.As.;
Partido Humanista Pcia. Cba;
Partido Socialista;
Partido Socialista de Santa Fe;
Partido Solidaridad e Igualdad (SI ) de Prov. de Santa Fe;
PL -Partido de la Liberación;

2) DIPUTADOS FIRMANTES DEL PROYECTO DE LEY DE ABORTO (“interrupción voluntaria del embarazo”):

Coalición Cívica:
Marcela Rodríguez, Fernanda Gil Lozano, María F. Reyes, Carlos Comi y Carmen Nebreda;

Frente para la Victoria:
Juliana Di Tullio, Adela Segarra, Adriana Puiggrós, Héctor Recalde, Remo Carlotto, María E. Chieno, Hugo Perié, Diana Conti, Alejandro Rossi y Gloria Bidegain,

UCR:
María L. Storani, Silvia Storni, Silvana Giudici, Néstor Castañón, Federico Kenny y Juan P. Tunessi

Nuevo Encuentro Popular y Solidario:
Martín Sabbatella, Jorge Rivas, Vilma Ibarra, Carlos Heller y Ariel Basteiro

PRO: Laura Alonso

Peronismo Federal: Adriana García y Lorena Rossi

Generación para un Encuentro Nacional (GEN):
Margarita Stolbizer, Fabián Peralta, Horacio Alcuaz, Gerardo Milman, Virginia Linares.

Partido Socialista:
Roy Cortina, Miguel Barrios, Lisandro Viale, Mónica Fein, Alicia Ciciliani y Ricardo Cuccovillo

Libres del Sur: Cecilia Merchán y Victoria Donda Pérez.

Movimiento Proyecto Sur: Claudio Lozano y Liliana Parada.

Partido de la Concertación: Silvia Vázquez y Héctor Álvaro.

Si por la Unidad Popular: Verónica Benas y Graciela Iturraspe.

Social Patagónico: Nélida Belous.

Frente de Todos: María Areta.

martes, 5 de julio de 2011

Benedicto XVI: "Estar siempre alegres en el Señor"

Mensaje del Santo Padre a los jóvenes croatas en su visita a principios de junio de este año. Muy bueno. Sus palabras, dirigidas a los jóvenes, nos hablan también a nosotros, los no tan jóvenes.

Me tomé el atrevimiento de resaltar algunas partes en las que me sentí personalmente interpelado. Dada la realidad adversa que nos rodea, con una sociedad y una cultura que van claramente a contramano, me pareció importante el mensaje de conservar la alegría. Espero que por medio de sus palabras, el Espíritu Santo toque también sus corazones.


VIAJE APOSTÓLICO A CROACIA
(4-5 DE JUNIO DE 2011)


VIGILIA DE ORACIÓN CON LOS JÓVENES

DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Plaza del Bano Josip Jelačič
- Zagreb
Sábado
4 de junio de 2011

Queridos jóvenes:

Os saludo a todos con gran afecto. Estoy particularmente contento de estar con vosotros en esta histórica plaza que representa el corazón de la ciudad de Zagreb. Un lugar de encuentro y de comunicación, donde a menudo domina el ruido y el movimiento de la vida cotidiana. Ahora, vuestra presencia la transforma casi en un “templo”, cuya bóveda es el cielo mismo, que esta tarde parece inclinarse sobre nosotros. Queremos acoger en el silencio la Palabra de Dios que ha sido proclamada, para que ilumine nuestras mentes e inflame nuestros corazones.

Agradezco vivamente a Monseñor Srakić, Presidente de la Conferencia Episcopal, las palabras con las que ha introducido nuestro encuentro; y en modo particular saludo y agradezco a los dos jóvenes que nos han ofrecido sus bellos testimonios. La experiencia vivida por Daniel recuerda la de San Agustín: es la experiencia de buscar el amor “fuera” y luego descubrir que está más cercano de mí que yo mismo, que me “toca” en lo profundo y me purifica… Mateja, en cambio, nos ha hablado de la belleza de la comunidad, que abre el corazón, la mente y el carácter… Gracias a los dos.

San Pablo –en la lectura que se ha proclamado– nos ha invitado a estar “siempre alegres en el Señor” (Fil 4, 4). Es una palabra que hace vibrar el alma, si consideramos que el Apóstol de los Gentiles escribe esta Carta a los cristianos de Filipos mientras se encontraba en la cárcel, a la espera de ser juzgado. Él está encadenado, pero el anuncio y el testimonio del Evangelio no pueden ser encarcelados. La experiencia de san Pablo revela cómo es posible mantener la alegría en nuestro camino, aun en los momentos oscuros. ¿A qué alegría se refiere? Todos sabemos que en el corazón de cada uno anida un fuerte deseo de felicidad. Cada acción, cada decisión, cada intención encierra en sí esta íntima y natural exigencia. Pero con frecuencia nos damos cuenta de haber puesto la confianza en realidades que no apagan ese deseo, sino que por el contrario, revelan toda su precariedad. Y estos momentos es cuando se experimenta la necesidad de algo que sea “más grande”, que dé sentido a la vida cotidiana.

Queridos amigos, vuestra juventud es un tiempo que el Señor os da para poder descubrir el significado de la existencia. Es el tiempo de los grandes horizontes, de los sentimientos vividos con intensidad, y también de los miedos ante las opciones comprometidas y duraderas, de las dificultades en el estudio y en el trabajo, de los interrogantes sobre el misterio del dolor y del sufrimiento. Más aún, este tiempo estupendo de vuestra vida comporta un anhelo profundo, que no anula todo lo demás, sino que lo eleva para darle plenitud. En el Evangelio de Juan, dirigiéndose a sus primeros discípulos, Jesús pregunta: “¿Qué buscáis?” (Jn 1, 38). Queridos jóvenes, estas palabras, esta pregunta interpela a lo largo del tiempo y del espacio a todo hombre y mujer que se abre a la vida y busca el camino justo… Y, esto es lo sorprendente, la voz de Cristo repite también a vosotros: “¿Qué buscáis?”. Jesús os habla hoy: mediante el Evangelio y el Espíritu Santo, Él se hace contemporáneo vuestro. Es Él quien os busca, aun antes de que vosotros lo busquéis. Respetando plenamente vuestra libertad, se acerca a cada uno de vosotros y se presenta como la respuesta auténtica y decisiva a ese anhelo que anida en vuestro ser, al deseo de una vida que vale la pena ser vivida. Dejad que os tome de la mano. Dejad que entre cada vez más como amigo y compañero de camino. Ofrecedle vuestra confianza, nunca os desilusionará. Jesús os hace conocer de cerca el amor de Dios Padre, os hace comprender que vuestra felicidad se logra en la amistad con Él, en la comunión con Él, porque hemos sido creados y salvados por amor, y sólo en el amor, que quiere y busca el bien del otro, experimentamos verdaderamente el significado de la vida y estamos contentos de vivirla, incluso en las fatigas, en las pruebas, en las desilusiones, incluso caminando contra corriente.

Queridos jóvenes, arraigados en Cristo, podréis vivir en plenitud lo que sois. Como sabéis, he planteado sobre este tema mi mensaje para la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que nos reunirá en agosto en Madrid, y hacia la cual nos encaminamos. He partido de una incisiva expresión de san Pablo: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (Col 2, 7). Creciendo en la amistad con el Señor, a través de su Palabra, de la Eucaristía y de la pertenencia a la Iglesia, con la ayuda de vuestros sacerdotes, podréis testimoniar a todos la alegría de haber encontrado a Aquél que siempre os acompaña y os llama a vivir en la confianza y en la esperanza. El Señor Jesús no es un maestro que embauca a sus discípulos: nos dice claramente que el camino con Él requiere esfuerzo y sacrificio personal, pero que vale la pena. Queridos jóvenes amigos, no os dejéis desorientar por las promesas atractivas de éxito fácil, de estilos de vida que privilegian la apariencia en detrimento de la interioridad. No cedáis a la tentación de poner la confianza absoluta en el tener, en las cosas materiales, renunciando a descubrir la verdad que va más allá, como una estrella en lo alto del cielo, donde Cristo quiere llevaros. Dejaos guiar a las alturas de Dios.

En el tiempo de vuestra juventud, os sostiene el testimonio de tantos discípulos del Señor que han vivido su tiempo llevando en el corazón la novedad del Evangelio. Pensad en Francisco y Clara de Asís, en Rosa de Viterbo, en Teresita del Niño Jesús, en Domingo Savio; tantos jóvenes santos y santas en la gran comunidad de la Iglesia. Pero aquí, en Croacia, vosotros y yo pensamos en el Beato Iván Merz. Un joven brillante, metido de lleno en la vida social, que tras la muerte de la joven Greta, su primer amor, inicia el camino universitario. Durante los años de la Primera Guerra Mundial se encuentra frente a la destrucción y la muerte, y todo eso lo marca y lo forja, haciéndole superar momentos de crisis y de lucha espiritual. La fe de Iván se refuerza hasta tal punto que se dedica al estudio de la Liturgia e inicia un intenso apostolado entre los jóvenes. Descubre la belleza de la fe católica y comprende que la vocación de su vida es vivir y hacer vivir la amistad con Cristo. De cuántos gestos de caridad, de bondad que sorprenden y conmueven está lleno su camino. Muere el 10 de mayo de 1928, con tan sólo treinta y dos años, después de algunos meses de enfermedad, ofreciendo su vida por la Iglesia y por la juventud.

Esta vida joven, entregada por amor, lleva el perfume de Cristo, y es para todos una invitación a no tener miedo de confiarse al Señor, del mismo modo que lo contemplamos, en modo particular, en la Virgen María, la Madre de la Iglesia, aquí venerada y amada con el título de “Majka Božja od Kamenutih vrata” [“Madre de Dios de la Puerta de Piedra”]. A Ella deseo confiar esta tarde a cada uno de vosotros, para que os acompañe con su protección y os ayude sobre todo a encontrar al Señor y, en Él, a encontrar el significado pleno de vuestra existencia. María no tuvo miedo de entregarse por completo al proyecto de Dios; en Ella vemos la meta a la que estamos llamados: la plena comunión con el Señor. Toda nuestra vida es un camino hacía la Unidad y Trinidad de Amor que es Dios; podemos vivir con la certeza de no ser abandonados nunca. Queridos jóvenes croatas, os abrazo a todos como a hijos. Os llevo en el corazón y os dejo mi Bendición. “Estad siempre alegres en el Señor”. Su alegría, la alegría del verdadero amor, sea vuestra fuerza. Amén. ¡Alabados sean Jesús y María!

Benedicto XVI: Defensa de la familia y de la vida

En estos tiempos en donde se legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo y ya se está en campaña por legalizar el aborto, es bueno recordar este llamado del Santo Padre a defender la familia y la vida desde la concepción hasta la muerte.

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Benedicto XVI: Necesidad de la dirección espiritual

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