jueves, 23 de junio de 2011

Humor que hace pensar

Mirando algo de humor gráfico, encontré un chiste que trajo a mi mente algo que pienso bastante seguido (sobre todo a la hora de hacer un examen de conciencia o de confesarme) sobre la manera en la que nos detenemos y nos rasgamos las vestiduras con cosas menos graves y pasamos por alto acciones u omisiones que son mucho más graves.
Miren el chiste y luego seguimos con la reflexión...




Voy al hecho concreto de que difícilmente pasemos por alto mentir (8vo mandamiento), robar (7mo), cometer actos o consentir pensamiento impuros (6to y 9no) y mucho menos matar (5to mandamiento). Pero obviamos olímpicamente los primeros tres. Sobre todo el primero: "Amar a Dios sobre todas las cosas". Éste particularmente, siempre me pareció difícil de cumplir. Porque no dice "amar a Dios" a secas... dice "sobre todas las cosas". Y todas las cosas, son TODAS.

Desde ya que para que sea una falta grave (en el sentido de pecado mortal) la persona debe tener conciencia de la falta y plena libertad al elegirla. Y en la mayoría de los casos, como en el caso del chiste, parecería que ni siquiera hay conciencia. Pero ¿qué pasa cuando sí la hay? No podemos hacernos los distraídos. ¿Y qué pasa con la tarea evangelizadora? ¿Se debe marcar esto? ¿Cómo? ¿En qué casos? No creo que deba hacerse indiscriminadamente. Sería una enorme falta de caridad generarle a alguien tamaño problema de conciencia, si no está en condiciones de vida de fe y de gracia como para obrar ese cambio en su vida. Estaríamos poniendo en situación de pecado mortal a alguien que con buena fe, no lo está. ¿Y cómo evaluar las personas y las situaciones en las que deberíamos hacerlo? ¿Hay criterios objetivos o son todos subjetivos?

Bueno, como verán, les dejo más preguntas que respuestas. Precisamente porque me gustaría escuchar su opinión al respecto, sus experiencias, etc. Como he dicho en los primeros post del Blog, este lugar será mucho más enriquecedor para todos los que lo visiten, si cada uno aporta lo que puede desde su lugar. Y además me interesa realmente escucharlos, saber qué piensan y (por qué no) saber que están ahí. Sé que hay muchos que visitan el Blog (por el número de visitas), pero me gustaría ponerle nombre a esos números. No hace falta hacer una mega exposición sobre el tema. Tal vez es sólo un comentario del estilo: "Pienso como vos" o "No estoy de acuerdo" o lo que sea. Pero en este tema realmente me gustaría que se involucraran y me den su opinión.

Espero no se hayan sentido demasiado increpados. Es sólo que me gustaría conocerlos y tener, yo también, una opinión, un comentario que me enriquezca y que ustedes también hagan cyber-apostolado conmigo.

Un abrazo en Cristo. Diego




6 comentarios:

  1. Creo que del 5° al 10° son también dificiles de cumplir si se entienden en toda su radicalidad. Mas allá de si son pecados mortales o no. Hay muchos pecados veniales de este tipo que consentimos...
    Y cierto, si no cumplimos el primero no cumplimos ninguno...

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  2. Creo q algo en lo q caemos con frecuencia es en la falta de confianza en la Providencia. Y ni siquiera nos damos cuenta de q es una falta y grave. Es cierto q Argentina nos nos ayuda mucho. Pero la desesperanza y el desánimo son consecuencia de no confiar. Una falta de fe.
    Saludos
    Gustavo

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  3. Gelfand... Coincido plenamente con vos. No es que los otros no sean difíciles de cumplir, sino que lo que me parece es que de esos se tiene más conciencia de la falta. Muchas veces nos detenemos en esas faltas más notorias y pasamos por alto las referidas al amor de Dios, que son más importantes. Gracias por el comentario y por ser un fiel seguidor del Blog. Un abrazo en Cristo. Diego

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  4. Gustavo... También coincido en esto con vos. Justo con los chicos de 1er año, esta semana vimos la historia de José en Egipto y cómo las miles de cosas adversas que pasa (sus propios hermanos lo venden como esclavo, lo meten preso injustamente, etc) terminan siendo "utilizadas" por Dios para lograr un bien posterior; y cómo José es un excelente modelo de confianza en la Providencia.
    Sin duda, la falta de confianza y de fe que a veces experimentamos son una falta grave, sobre todo en cuanto a las consecuencias, ya que esta falta de fe suele ser un excelente caldo de cultivo para desvíos posteriores.
    Te agradezco también tu comentario y tu apoyo al Blog. Un abrazo en Cristo. Diego

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  5. Diego primero queria agradecerte todo lo que pones en tu blog porque me ayuda a refrescar los valores catolicos y reflexionar sobre lo que nos pasa en la vida diaria. Pero más importante me parece que a través de tu trabajo en las escuelas, poder transmitirle a los niños y jóvenes como vivir la fe. Creo que eso es un gran esfuerzo en las escuelas catolicas para cumplir con los mandamientos pero desde una reflexión cercana a la realidad. Los jóvenes necesitan una guía, una orientación y eso se puede hacer fortaleciendo la catequesis desde una mirada humanistica de las cosas.

    Gracias! Y te sigo leyendo!
    Cariños!
    Agus

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  6. Gracias Agus por tus palabras de aliento. La tentación del desanimo siempre acecha y la palmada en la espalda siempre es bien recibida. Pero me anima aún más saber que el blog te sirve y ayuda. Esa es la razón por la cual lo hago. Siempre digo: "Con que le sirva a uno sólo a acercarse a Cristo, sigo adelante". Te mando un abrazo

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